Sobre MKoding
Una pequeña firma de ingeniería de software con enfoque artesanal y responsable.
Una pequeña firma de ingeniería de software con enfoque artesanal y responsable.
MKoding nació de una idea simple: la mayoría de los problemas tecnológicos en las empresas no se deben a falta de herramientas, sino a falta de criterio. Hemos visto el mismo patrón repetirse: decisiones tomadas con prisa, soluciones que funcionan "de momento" pero que no están pensadas para crecer. No somos una agencia que entrega proyectos y desaparece, sino como una firma que combina análisis, dirección técnica y ejecución responsable.
Trabajamos en desarrollo web, e-commerce, aplicaciones y sistemas internos donde las decisiones técnicas tienen impacto económico real. Nuestro enfoque es artesanal: no buscamos volumen ni velocidad extrema, sino calidad, criterio y trabajo bien hecho que perdure en el tiempo. Como el ebanista frente al carpintero improvisado, cuidamos cada detalle técnico sin perder de vista el objetivo de negocio.
Mi nombre es Mikel Romano, soy ingeniero de software con más de cinco años de experiencia en desarrollo web, e-commerce y sistemas empresariales. He trabajado en proyectos que no solo requerían programar, sino diseñar arquitectura, entender procesos y tomar decisiones técnicas con impacto real en el negocio.
Mi experiencia incluye desde plataformas de venta online hasta sistemas internos complejos como un Sistema de Gestión de Almacenes (SGA) en entorno industrial y logístico. Trabajar en proyectos donde el fallo tiene consecuencias económicas reales me ha enseñado la importancia de construir sistemas sólidos desde la base y cómo la deuda técnica termina frenando el crecimiento.
Mi evolución profesional ha sido pasar de centrarme en la ejecución a involucrarme en arquitectura, priorización técnica y acompañamiento de equipos. Defiendo una forma de trabajar alineada con el software craftsmanship: código limpio, arquitectura coherente, responsabilidad técnica y pragmatismo.
Mi mayor aportación no es solo desarrollar software, sino detectar cuándo algo está mal planteado antes de que se convierta en un problema estructural. Esa experiencia y esa forma de entender la ingeniería son la base sobre la que he construido MKoding: una firma orientada a ayudar a empresas a tomar decisiones tecnológicas con criterio.
Imaginemos una tienda de ropa local en Tudela con presencia online desde hace años pero que apenas vende. Su web carga lenta, el proceso de compra es confuso y desconocen qué funciona y qué no. Analizamos su situación: navegación poco intuitiva, catálogo mal organizado y un checkout con demasiados pasos que pierde clientes.
Sin necesidad de rediseñar todo desde cero, priorizamos: primero simplificar el checkout a dos pasos, después mejorar el catálogo con filtros útiles y búsqueda eficiente, y finalmente optimizar para que cargue rápido en móvil. Todo enfocado en vender más, no en tecnología por tecnología.
Trabajamos directamente con el equipo del negocio, sin intermediarios. Implementamos las mejoras, formamos a su equipo para que puedan actualizar productos y contenidos por su cuenta, y dejamos todo documentado. Al final, ellos controlan su web sin depender de nadie.
Tras tres o cuatro meses de trabajo enfocado, esperamos ver un aumento significativo en pedidos online, una reducción importante en la tasa de abandono del checkout y un sitio que carga rápido. Lo más importante: una plataforma que el negocio puede gestionar de forma autónoma y que está preparada para crecer.
Tomamos decisiones técnicas pensando en el largo plazo. Software mantenible, que escale sin acumular deuda técnica y que esté alineado con los objetivos de tu negocio.
No entregamos software y desaparecemos. Nos hacemos cargo del proceso, de las decisiones técnicas y del resultado. Trabajamos cerca de tu negocio, entendiendo el contexto real.
Elegimos tecnologías por criterio, no por moda. Buscamos soluciones que funcionen, que sean mantenibles y que aporten valor real. Sin arquitecturas innecesariamente complejas.
Como el ebanista frente al carpintero improvisado: no buscamos volumen ni velocidad extrema. Buscamos hacer las cosas bien, con atención al detalle y construyendo para que dure.